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QUINTA SEMANA. DÍA 30. DOMINGO. Joaquín y la fiesta de Tomás.

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Esta quinta semana comienza con numerosos quehaceres… Mi madre me llamó ayer bastante alterada. Al parecer, ha habido problemas en la residencia donde los tíos Benito y Úrsula viven, ha habido varios contagios, uno de los primeros el tío y, más tarde, lógicamente, la tía Úrsula. No pude entender muy bien lo que me contó mamá, pero al parecer Jorge le había dicho que en apenas dos días su padre pasó de estar levemente enfermo a fallecer y su madre… No sabían dónde estaba su madre, supuestamente la habían sacado de la residencia y la habían llevado al hospital, pero había tantos enfermos y había habido tantos traslados que no tenían claro dónde estaba cada uno. Ni siquiera sabían dónde estaba el cuerpo de Benito… La situación me parecía dantesca y bastante surrealista. No podía ser… No podía ser que el tío Benito, tan sano, tan alegre, tan fuerte, hubiera sido vencido en apenas dos días por esta maldita enfermedad que, hasta ahora, parecía algo ajeno a mi familia. No podía ser ...

DÍA 29. SÁBADO. Encarnación recibe malas noticias

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Estaba revisando el pedido que hice a Amazon el otro día para mi nieto Tomás, previa clase de cómo hacerlo por parte de mi hija Isa, cuando sonó el teléfono. Al mirar el número, me extrañó; era Jorge, uno de los hijos de Úrsula. La verdad es que no había vuelto a hablar con ella desde hacía un par de semanas. Ella no había llamado y yo, las tres veces que intenté contactarla a través del teléfono de la residencia (el suyo personal no me lo cogía), tampoco conseguí que nadie respondiera a mi llamada. Sabía que la situación en las residencias estaba bastante complicada, pero la residencia donde se habían ido mis amigos se supone que era una “buena” residencia, que, como bien decía siempre Úrsula: “mis cuartos me está costando…” Realmente, no le había dado mucha importancia, muchas veces Úrsula dejaba su móvil sin batería por ahí abandonado y ahora seguro que todo el mundo estaba llamando a las residencias para ver qué tal estaba la cosa y entendía la saturación del personal como pa...

DÍA 28. VIERNES. Diana y la ausencia de su madre

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Qué curioso. Normalmente, cuando estamos en nuestra vida “diaria”, las vacaciones pasan volando pero, de alguna manera, suelo ser consciente del devenir de los días pero ahora… No sé, estamos a viernes, es decir, la Semana Santa está terminando ya y, de alguna manera, se ha pasado sin que me dé cuenta, sin pena ni gloria, como suele decir mi madre. Mi madre… Sí, supongo que sí que ha ocurrido algo diferente esta semana y ha sido la marcha de casa de mi madre. El miércoles por la noche se sentó conmigo en el salón y me dijo que, cuando al día siguiente saliera a trabajar, ya no volvería a casa al terminar su turno. Que se iba a quedar en un hotel que habían puesto a disposición de los sanitarios para evitar traer el virus a casa. Que tenía que portarme bien y encargarme de papá (seguro que a papá le dijo lo mismo sobre mí, la cuestión es tenernos entretenidos y no preocupados por ella). No puedo decir que su decisión me gustara. Siempre he tenido un vínculo especial con mi...

DÍA 27. JUEVES. Raquel pone a salvo a su familia.

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Una semana más que pasa de su ecuador y aquí, en las Urgencias, todo sigue igual; pero no puedo quejarme, mis compañeros de las UCI están aún más saturados y ya no sabemos qué hacer para aliviar el dolor de los pacientes, para intentar calmar a los familiares cuando podemos coger el teléfono, que no para de sonar, para acompañar a todos aquellos que, en soledad, se han visto condenados prácticamente a esperar a la muerte. Dentro de toda esta negrura, empieza a haber también rayos de luz. Personas que desentubamos, personas que son dadas de alta. Algo que parecía casi imposible al comienzo de esta pesadilla, está sucediendo. Hay personas venciendo a esta maldita enfermedad y, aunque aún nos lleva ganada la partida de mano, al menos no somos perdedores absolutos. Estamos plantando cara y estamos logrando resultados. Lorena es mi ejemplo más cercano y su mejoría, día tras día, me hace pensar que podemos salir de esto, que acabará, que encontraremos el modo de hacer que haya más ...

DÍA 26. MIÉRCOLES. Patricia. Cuando la realidad nos golpea.

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Miércoles santo de una semana en la que, tanto mi marido como yo, hemos podido desconectar de alguna manera del trabajo que estos días nos atrapaba las veinticuatro horas del día. No es que hayamos hecho nada especial, supongo que dentro de casa las cosas especiales acaban por ser limitadas, pero la relajación se ha notado bastante en nuestro estado mental. Hemos dedicado más tiempo a nosotros, a nuestros pequeños vicios e incluso a cocinar pestiños y torrijas, algo que no habíamos hecho nunca, porque ya mi suegra se encargaba de servirnos de ellos y que ahora, a falta de pan… No han quedado exactamente igual, obviamente, pero el dulce estaba bueno también. Hoy estaba siendo un día más de vacaciones, que aunque la mayor parte de la gente piense que llevamos de vacaciones desde que se cerraron los colegios, bien sabemos todos los que estamos trabajando en casa más horas de las que antes trabajábamos en el centro y luego en casa (sí, los maestros seguimos trabajando cuando esta...

DÍA 25. MARTES. Rebeca y su aniversario de bodas...

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Martes, siete de abril. Para el resto del mundo, sólo un día más. Para algunos, un martes que deberían haber salido de procesión pero que, con esto del virus, solo es el cuarto martes en casa sin salir. Para mí, es un día agridulce. Observo la foto que aparece en la página del álbum que tengo entre las manos. Hace ya varios años, pero no tantos como para que mi rostro haya envejecido como lo ha hecho. Dieciocho años, un traje blanco y una sonrisa radiante. Esa era yo a punto de firmar mi sentencia de muerte, que en aquel entonces me parecía el comienzo de mi cuento de hadas… Recuerdos asolan mi mente y, entre eso y mi actual presente, me sumerjo en las páginas del álbum de fotos y dejo a mi mente volar al pasado… Tras aquella primera vez, nuestra relación se asentó definitivamente. Yo me creía la chica más afortunada del mundo; salía con un chico mayor que estaba colado por mí y que me trataba como a una reina. Sí, porque así era él en aquel entonces: estaba pendiente d...

DÍA 24. LUNES. David vuelve a casa con su bebé.

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Hace dos semanas que mi pequeña nació y hoy, al fin, me la voy a llevar a casa. Para muchos, los lunes no son el mejor día de la semana pero, para mí, hoy es el mejor día desde hace muchísimas semanas… Mi pequeña se va a venir conmigo a casa. Ya llevaban unos días comentándome que, si todo iba bien, este día llegaría pronto y… aquí está. Casi no me lo puedo creer. Antes de ir al hospital, he tenido que acordarme de coger todo lo necesario, sobre todo la sillita para el coche y la ropita que mi Lorena tan cuidadosamente había preparado, cuando aún soñábamos que iríamos los dos al hospital, que la acompañaría durante el parto, que ambos la podríamos vestir antes de cogerla para traérnosla a casa por primera vez… Ahora, todo es diferente. Sin embargo, gracias a Raquel y al gran esfuerzo que está haciendo, las cosas son algo más sencillas de lo que podrían ser. Desde aquel primer día que mi mujer conoció a su hija, Raquel hace todos los días un esfuerzo para poder pasarse por...