QUINTA SEMANA. DÍA 30. DOMINGO. Joaquín y la fiesta de Tomás.
Esta quinta semana comienza con numerosos quehaceres… Mi madre me llamó ayer bastante alterada. Al parecer, ha habido problemas en la residencia donde los tíos Benito y Úrsula viven, ha habido varios contagios, uno de los primeros el tío y, más tarde, lógicamente, la tía Úrsula. No pude entender muy bien lo que me contó mamá, pero al parecer Jorge le había dicho que en apenas dos días su padre pasó de estar levemente enfermo a fallecer y su madre… No sabían dónde estaba su madre, supuestamente la habían sacado de la residencia y la habían llevado al hospital, pero había tantos enfermos y había habido tantos traslados que no tenían claro dónde estaba cada uno. Ni siquiera sabían dónde estaba el cuerpo de Benito… La situación me parecía dantesca y bastante surrealista. No podía ser… No podía ser que el tío Benito, tan sano, tan alegre, tan fuerte, hubiera sido vencido en apenas dos días por esta maldita enfermedad que, hasta ahora, parecía algo ajeno a mi familia. No podía ser ...